jueves, 8 de diciembre de 2016

Mama Prematura - Cosas del Amor

Emilio y Natalia nacieron a las 34 semanas. En días pasados me había sentido ansiosa y con muchas ganas de terminar la etapa del embarazo y pasar a la de ser mama. 

Afortunadamente a pesar de ser prematuros, pequeñitos y frágiles su peso fue bueno y no necesitaron de un respirador para salir adelante, su piel arrugada y casi transparente dejaba ver sus venas color azul en sus bracitos, manitas y pies, tenia a mis mellizos conmigo sanos y a salvo. 
Cuatro días fueron necesarios para obtener el alta medica, los bebes en teoría habían aprendido a comer y respiraban muy bien, era el momento de ir a casa.  Las indicaciones del pediatra fueron claras y precisas:  "Alimenta a tus bebes cada tres horas aunque estén durmiendo".
No cabe duda que algunas veces actuamos con mucha ignorancia, no nos informamos o simplemente nos tomamos todo a la ligera y algunos de estos errores pueden costarnos muy caro.  

Con los bebes en casa, la alegría y novedad atraen a las visitas, algunos llegan los ven y se van, otros llegan y  dan una lección de partenidad indicando con detalle como debes tratar al recién nacido,  en situaciones como estas una debería escuchar pero tomar las decisiones propias y no dejarse convencer por ningún motivo, fue ahí en donde cometí mi primer error como mama prematura  y seguí los pasos de una amistad y no de mi pediatra, ¡Gran error!  Empece a espaciar la alimentación de los bebes "porque podrían mal acostumbrarse" según el consejo no pedido  y eso provoco un descontrol total, que nos llevo de nuevo al hospital por una deshidratación severa y una baja de azúcar. A decir verdad fue una mala experiencia que gracias a Dios hoy es solo un mal recuerdo pero que me condujo a poner en riesgo a mis bebes. 

Tener a los bebes anticipadamente no ha sido nada fácil, a decir verdad no tenia ni la menor idea de lo que implicaba tener mellizos y mucho menos el cuidado que requieren los mellizos prematuros, en pocas palabras valió madre si antes fui mama y si en el pasado saque adelante un bebe, todo es diferente y las necesidades, cuidados, conocimientos y dedicación son otra historia bastante diferente. 

La lección aprendida es que todos pueden decirte que es lo que debes hacer y como lo debes hacer, pero solamente tu puedes decidir como madre como proceder con tus bebes de acuerdo a tu instinto maternal y las recomendaciones del medico.  Si bien es cierto muchas veces hay familia y amigos que como muestra de su cariño desean con todo el corazón apoyar en momentos como estos, todo cambio sugerido por bueno que sea, debe evaluarse y si es posible consultarse con el medico antes de llevarlo a cabo. Los padres podemos ser cordiales, escuchar y aceptar sugerencias pero debemos recordar que estamos en nuestro derecho de decir NO y decidir sin pena de ofender a nadie como proceder con nuestros niños, adicional a esto es importante consultar con nuestro pediatra las dudas que surjan en el camino y cualquier cambio importante que notemos en nuestros bebes y esto debe ser todo el tiempo hasta que tengamos el alta o se nos haya indicado que están listos y fuertes. 

Llevar una agenda con las notas de  todo lo que hacemos en el día me ha servido mucho. En ella anoto las actividades de cada tres horas y puedo  revisar los cambios en los bebes y las diferencias que pueden darse semana a semana. 

Con mucho esfuerzo, desvelos y dedicación hemos logrado que nuestros mellizos se estabilicen, coman mas y suban de peso, he de decir que muchas veces me he sentido agobiada y muy cansada pero que al final el resultado ha valido la pena. 

¡Hasta la próxima!

Natalia y Emilio



lunes, 21 de noviembre de 2016

¡La Hora se Acerca!

Después de no escribir todo este tiempo hay muchas cosas que contar...
Nunca he sido de quejarme pero las últimas semanas de octubre no fueron nada fáciles, a pesar de cuidar durante todo el embarazo mi dieta, el descanso y vivir mis días lo más tranquila posible, mi salud se vio afectada por la subida de presión y la acumulación de liquido en las extremidades, ésta última me provoco sentir demasiada fatiga ya que dormir se hizo casi imposible.
A decir verdad empece a sentir ansiedad porque los días pasaran pronto y culminar esta etapa lo antes posible, apenas llevaba 33 semanas... Mi salud no estaba al cien, pero tampoco podía arriesgar a los bebes, así que por lo menos debía llegar a la semana 37.

El domingo 23 de octubre desperté muy temprano, abrí los ojos pero no pude abrir del todo el ojo izquierdo, inmediatamente me levante y fui al baño a ver que sucedía conmigo... ¡Oh por Dios!  Mi rostro estaba tan hinchado como cuando a una le han quitado la muela cordal y el ojo a punto de cerrarse, he de confesar que entre en pánico, mas no dije nada e intente conservar la calma, me tome una foto y se la envié a mi medico quien de inmediato me envió al hospital para hacer algunas pruebas de laboratorio y me mandó a tomar la medicina para bajar la presión y tomar reposo. Pase el día muy ansiosa y descansando lo mas que pude. 

Lunes 24 de octubre: Felizmente llegue a las 34 semanas, decidí no ir a la oficina, tenía un leve dolor de cabeza que no me dejaba en paz.  La mañana paso tan lento y el dolor de cabeza jamas se detuvo, simplemente se hizo mas fuerte y para ajustar las cosas, la presión no bajo con el medicamento, llame preocupada al medico quien me indico de inmediato ir a  la emergencia del hospital para una revisión, lo inevitable había llegado y era muy posible que no regresara a casa. 

No tenia nada listo, estaba con el corazón acelerado y más nerviosa que nunca, llame a mi esposo quien dejo la oficina y vino a casa tan rápido como pudo, mientras tanto, arregle lo necesario para los bebes y algunas cosas personales.

14:00 horas: Salimos rumbo al hospital sin pronunciar palabra, algunas veces los miedos nos visitan y se apoderan de nuestro pensamiento, y así con esos miedos e incertidumbre llegamos a la emergencia.

El dolor de cabeza era insoportable, sentía que la cabeza iba a explotarme  y la nausea apareció como invitada especial haciendo que vomitara toda la sala, me sentí avergonzada, pero no podía detenerme. El tiempo se me hizo eterno mientras las enfermeras iban y venían con medicamentos para mi. 

16:00 horas: Aún en sala de emergencia, mi presión en 170.

17:00 horas: Se autorizo mi ingreso a sala. 

17:30 horas: La sala y el equipo medico estaban listos para mi y para mis bebes, la cirugía seria hoy mismo y la hora programada fue las 18:30 horas.

Ya con el medicamento intravenoso y algunos aparatos en mi brazo me trasladaron en una camilla, en el recorrido por los pasillos del hospital... miles de pensamientos invadían mi mente, recordé a mi hijo mayor, a quien no me había dado tiempo de llamar,  a quien no le había dicho cuanto lo amaba y quien en ese momento era mi preocupación mas grande.  Que pasaría con el si algo me sucedía? Cuantas veces me dijo lo preocupado que se sentía por mi y yo me lo tome a la ligera,  ni siquiera mencione que tengo un servicio funerario listo, el cementerio, el seguro, los bebes. Esos son momentos en los que perdí mi fe... y luego regrese a El pidiendo ayuda y protección para los míos.

No se si es natural temer de esa manera o si fui demasiado pesimista, hoy todavía me lo cuestiono y doy gracias a Dios por haber estado conmigo todo el tiempo y por tener ese equipo de médicos a mi lado.

18:30 horas: Ingrese a sala, todo estaba listo y los médicos esperándome. El anestesiólogo fue el primero en abordarme y me explico con mucho detalle todo el procedimiento de sedación, semidesnuda con ayuda de las enfermeras me incorpore como indico, he de decir que fue muy gentil y suave en el trato, en minutos estaba lista.
Ingresaron los pediatras y uno muy especial, el neonatólogo que tenia a la UCIN con todo listo en caso fuera necesario y dos ginecólogos que nos asistirían y acompañarían todo el tiempo, finalmente y justo antes de las 18:30 horas llego Emilio, mi medico, quien me saludo tan amable y tranquilo como siempre, estaba en buenas manos, sentí alivio.

19:41 Nació Emilio
19:42 Nació Natalia

Bienvenidos mis amores... estamos bien, todo esta bien, ya paso todo.

Cerré los ojos.




viernes, 14 de octubre de 2016

El Tiempo Todo lo Cura - Entre Otras Cosas



Hasta hace algunos anos viví la vida sin preocupaciones y a la ligera, en mi cabeza jamas paso la idea de tan solo analizar que nada es eterno,  que el tiempo no perdona y se nos va tan rápido como el agua se nos escapa de las manos.
La vida es tan frágil y muchas veces la vivimos como si fuera eterna.  Esperamos por ese amor que no existe, le damos tiempo a aquella persona que no nos ama,  esperamos a que los demás cambien en lugar de cambiar nosotros, pasamos horas esperando por una llamada que sabemos no llegara, sonamos con el trabajo perfecto y no aprovechamos y disfrutamos el que tenemos, nos quejamos de la lluvia esperando un día soleado, compartimos con los menos importantes dejando a la familia de lado,  y así podría mencionar una y mil maneras en las que desperdiciamos nuestro tiempo preciado.

Al final lo mas importante no es remarcar y reprocharnos lo que hemos hecho o dejado de hacer  con nuestro tiempo, de hecho todos necesitamos caer y levantarnos, crecer y estar preparados para cambiar y ante todo creer que es necesario el cambio para empezar a vivir una vida plena y sin miedos.

Yo decidí cambiar y ser mas feliz aquel día en el que me pare frente al espejo y no me agrado a la persona que vi.  Necesite de muchas horas para reconstruir lo que yo misma permití se destruyera, paso a paso encontré  a una nueva persona, aquella que se escondía temerosa pero que era mas bonita por dentro que la que yo solía conocer.  No voy a mentir, la tarea no es sencilla y es una lucha de todos los días.
A lo mejor necesitamos un pequeño empujón que nos ayude a dar ese primer paso y un poco de paciencia cuando aparece la sombra de "aquella personita" que no queremos ser.

Como dice un refrán por ahí "No hay mal que dure cien años"  y mis males  por fin se están agotando, por fin entendí que no podía dar nada a los demás sino empezaba por sanar las heridas y vencer el miedo. 

Una técnica que me ayudo mucho a valorar lo que tengo y a sentirme mucho más feliz y agradecida es aquella que invita a enumerar durante quince días consecutivos 3 cosas por las que se está agradecido, eso si, no se vale repetir ninguna, en esos 15 días uno se da cuenta que hay mas porque dar gracias y porque sentirse afortunado. 

Finalmente en el tiempo encontré una bonita manera de vivir con tranquilidad y comprendí la importancia de enfocar mi energía en lo  verdaderamente importante. 

El tiempo todo lo cura. ( Fotografía Autor Desconocido) 







jueves, 13 de octubre de 2016

Empezaron los Achaques - Entre Otras Cosas

No me puedo quejar, a pesar de mi edad el embarazo ha sido bastante bueno, me había sentido muy bien y con muy pocas molestias.

A las 30 semanas mis pies empezaron a inflamarse un poco, se que este es uno de los problemas mas comunes durante el embarazo ya que la circulación se ve afectada por varias razones, la primera es la retención de líquidos, también  la presión del útero sobre la pelvis y la vena cava hace que la sangre que baja hacia las extremidades suba muy lento hacia el corazón y permanezca acumulada por mucho mas tiempo en las partes bajas del cuerpo,  estar mucho tiempo de pie o sentada tampoco ayuda a mejorar este problema, menos común pero posible podría ser una subida de presión, a este tema hay que prestarle mucho cuidado y no dejarlo pasar, mi medico me ha indicado que debo tomarme la presión tres veces al día y controlarla muy bien pues ha empezado a subir y si continua a ese ritmo  sería la única razón por la que el adelantaría mi fecha de parto. Esto me inquieta y no deja de preocuparme.

Como les contaba al principio esto me esta dando trabajo, porque la hinchazón de mis pies es demasiada, pese a que no he subido mucho de peso y presumo de una barriga bastante pequeña para un embarazo gemelar.  Los pies me duelen en exceso y en los muslos permanecen unos como "mapas rojos" todo el tiempo. El doctor dice que no podemos tomar nada para aliviar, así que empece a investigar un poco y encontré muchos consejos de los cuales muy pocos funcionan. 

Leí que los baños con agua tibia y Sal de Epson son eficaces para aliviar la hinchazón de los pies y tobillos. No me lo van a creer, pero en ningún lugar encontré la bendita Sal de Epson, no había en farmacias y tampoco en droguerías y supermercados, cuando ya me había dado por vencida mi madre le comento a una tía lo que me ocurría  y ella muy fina se puso como tarea buscarlas hasta que las consiguió en  una tienda que vende cremas y jabones especiales para el baño.  

Así que a las 32 semanas he empezado a utilizarlas, a decir verdad calma un poquito el dolor mas no baja la inflamación inmediatamente, lo que me ayuda mucho después de este baño con Sales de Epson es recostarme por una hora y elevar las piernas, esa posición y ese tiempo son suficientes para que los pies se alivien y vuelvan a su estado normal, un masaje con crema empezando de los tobillos hacia arriba es lo ideal para finalizar este ritual y dormir en paz. 

Aunque ya me falta muy poco, continuo trabajando en la oficina hasta que el seguro social me suspenda, solo espero todo marche bien y no haya mas complicaciones, mi meta es llegar a las 36 semanas para que los bebes se continúen fortaleciendo y salgan del hospital en el tiempo previsto. 



Pies Hinchados
Sal de Epson - Sales con Jengibre












viernes, 7 de octubre de 2016

Bendiciones de un Desconocido...


Pese a que al final del día me siento un poco agotada y agobiada por la inflamación de pies que tengo, ayer decidí que al salir de la oficina me iría directamente "Al Mall" a comprar los aretes para mi pequeña y unos zapatitos que me servirán también para la sesión de fotos de maternidad que me haré el domingo.

Estoy en los últimos días y siento que el tiempo se agota, debo apresurarme con las ultimas actividades que tengo programadas si es que las quiero cumplir.  

Como decía me fui al centro comercial a buscar las cositas que necesitaba.

A lo mejor es trivial ¡Pero que emoción ver tanta cosa linda e imaginar a mis bebes vistiendo tanta monería que hay las tiendas!

Algo que me agradó y me lleno el alma en la visita por algunas tiendas fue que algunas encargadas aún me recordaban, pese a no visitar frecuentemente estos negocios, a lo mejor es porque siempre me gusta conversar un poco cuando hago la compra y darles la oportunidad de lucirse vendiendo su producto, pero lo que mas me gusto fue que en cada una de las tiendas a las que entre todos de una u otra manera me "chulearon" la pancita y nos bendijeron mucho. 
 
¡Que bien se siente recibir buenas vibras! Eso es lo que hace falta para para dibujar una sonrisa en la gente y que el ciudadano este mas abierto y menos a la defensiva. 

Vale la pena regalar una sonrisa genuina, dar una buena atención y sobre todo desear siempre lo bueno a los demás.
 
¡Enhorabuena toparme siempre con personas así! 

Los primeros zapatitos de mis Mellizos








martes, 4 de octubre de 2016

31 Semanas de Pura Ilusión... Mi Embarazo en la Recta Final

El 26 de septiembre fue mi 47 cumpleaños... No puedo pedir nada mas a la vida, el regalo mas hermoso que podía haber soñado está y crece dentro de mi ser cada día.  El embarazo va viento en popa y como nada esta semana arribe a las 31 semanas. 
Deje de escribir ´por falta de tiempo pero en esta entrada les contare un poco de todo lo que he vivido en los últimos 3 meses. 
Las sorpresas no dejan de llegar, a finales de julio asistimos a la cita de rutina con nuestro medico, que en esta ocasión realizó un ultrasonido en el que se hizo un estudio un poco mas minucioso que los anteriores. Los nervios y el miedo nunca faltan y la Fe que debería inmensa de pronto se hace pequeñita. El doctor empieza siempre con las explicaciones del caso y todo lo que el intentara ver y encontrar en este ultrasonido.  Empezó por medir desde la cabecita y la nariz hasta el hueso fémur, una revisión exhaustiva de su columna, sus labios, el cerebro, su estomago y hasta la vejiga, que ya tenían liquido dentro.  ¡Es increíble todo lo que puede uno apreciar! Gracias a Dios todo se ve muy bien. De repente la tranquilidad y mi paz volvieron. Por ultimo nuestro doctor pregunto si deseábamos saber el sexo de los bebes... ¡Pero por supuesto que si!!! De inmediato el doctor empezo a recorrer y presionar suavemente mi pancita con ese aparatito para que los bebes se muevan y nos muestren el secreto tan bien guardado. ¡Enhorabuena!   El primero es un niño, ahi pudimos contemplar por unos segundos su pene, pasamos al segundo bebe que se mostraba inquieto...Oh Dios... ¡Es una niña!! Fue inevitable que un par de lagrimillas recorrieran mis mejillas y corazón se agitara, somos tan afortunados, Dios nos ha bendecido mucho.  


Ahora si nos hemos dado gusto comprando las cositas para cada uno de ellos, vestiditos y moños por un lado y trajes de marinero por el otro. 
Si hablo de salud no me puedo quejar, mis molestias fueron pocas, si bien es cierto la nausea mañanera debió terminar hace un buen tiempo, es mi compañera de todos los días,  no he ganado mucho peso y los bebes pesan 3 libras cada uno. 

Últimamente se me hace difícil conciliar el sueño y encontrar una posición cómoda para descansar, mis pies y piernas empezaron a inflamarse de manera absurda y en la parte trasera de los muslos se dibuja algo parecido a  un mapa rojo que pica y que es un dolor, no he encontrado nada que me alivie o disminuya esa sensación. 

Mientras tanto continuo con mi vida laboral, al final del día llego a casa, me pongo algo cómodo y me preparo para mis pies un baño caliente con sales para luego recostarme y elevar las piernas lo mas que puedo, llega el alivio poco a poco pero por un tiempo limitado y esto continúa.  Me pregunto ¿Sera que es normal? Espero que si y que pase pronto.

Cuento los días para poder conocer y abrazar a estos pequeños que han llenado de ilusión a toda la familia  y pido a Dios me otorgue vida y salud para poder disfrutarlos por mucho tiempo. 

¡La vida es bella! 









viernes, 17 de junio de 2016

¡A mis 47 Mamá de nuevo!

Tuve la dicha de ser madre por primera vez a los 23 años, era tan joven e inexperta pero tan llena de ilusiones y energía. El nacimiento de José Andrés me hizo muy feliz, seré honesta, debí haber disfrutado un poco más cada faceta en la vida de mi bebe y dejarlo crecer un poco más independiente. ¡Que bueno sería que los bebes vinieran con un manual! y las mamis estuvieramos preparadas para todo lo que se nos viene después. 
Siempre desee un segundo hijo, en aquella época mi salud no estaba muy bien y por alguna razón que solo Dios conoce, concebimos una vez mas pero sin lograr avanzar y todo termino muy pronto en un embarazo ectópico. Los años pasaron y el amor se agoto, así que mi familia se transformo en "Jose y Yo", 24 años pasaron y salimos adelante, hoy José como cariñosamente le llamo es un hombrecito hecho y derecho, aun estudiante de la Universidad pero eso si muy formal, él es como un alma vieja, mi eterno compañero de tardes lluviosas y días festivos. 

Hace 5 años el amor y la ilusión tocaron a mi puerta una vez mas,  conocí al hombre que hoy es mi compañero de vida y mi mejor amigo. Debo reconocer que al principio tuve miedo y fui una persona distante, me preocupaba un poco eso de tener 41 cuando el apenas tenía 33 y había algo más, Jonah no tenia hijos y era algo que deseaba mucho, pensé en tomarme esto muy despacio y sin ningún tipo de formalidad, pero sin querer el tiempo paso y nos convertimos en dos que ya no concebían separarse. 

Después de analizarlo y conversarlo mucho, el año pasado decidimos intentarlo y conocer cuales eran nuestras posibilidades de llegar a ser padres, después de una serie de pruebas mi buen estado de salud nos llevo al segundo paso, someternos a un tratamiento que funciono exitosamente y dio como resultado un embarazo de mellizos. 

Estoy llegando a los cuatro meses de gestación, me siento muy bien, por supuesto las nauseas no faltan y la acidez es mi compañera las 24 horas,  he de confesar que siento muchísima ansiedad y cada día que pasa surgen nuevas dudas.  

Toda mi familia esta feliz ¡Nadie se lo cree! a veces ni yo misma, estoy disfrutando mucho de mi barriguita que ya empieza a notarse y deseando muy pronto sentir las pataditas. 

Mientras llega el momento escribiré mi progreso y todo lo que vaya surgiendo de aquí en adelante. Lo unico que me queda decir es que nunca es tarde para nada, siempre es un buen momento, una vez tengamos el deseo y la fe para empezar. 

¡Animo, que la felicidad siempre esta en nuestras manos!