Emilio y Natalia nacieron a las 34 semanas. En días pasados me había sentido ansiosa y con muchas ganas de terminar la etapa del embarazo y pasar a la de ser mama.
Afortunadamente a pesar de ser prematuros, pequeñitos y frágiles su peso fue bueno y no necesitaron de un respirador para salir adelante, su piel arrugada y casi transparente dejaba ver sus venas color azul en sus bracitos, manitas y pies, tenia a mis mellizos conmigo sanos y a salvo.
Cuatro días fueron necesarios para obtener el alta medica, los bebes en teoría habían aprendido a comer y respiraban muy bien, era el momento de ir a casa. Las indicaciones del pediatra fueron claras y precisas: "Alimenta a tus bebes cada tres horas aunque estén durmiendo".
No cabe duda que algunas veces actuamos con mucha ignorancia, no nos informamos o simplemente nos tomamos todo a la ligera y algunos de estos errores pueden costarnos muy caro.
Con los bebes en casa, la alegría y novedad atraen a las visitas, algunos llegan los ven y se van, otros llegan y dan una lección de partenidad indicando con detalle como debes tratar al recién nacido, en situaciones como estas una debería escuchar pero tomar las decisiones propias y no dejarse convencer por ningún motivo, fue ahí en donde cometí mi primer error como mama prematura y seguí los pasos de una amistad y no de mi pediatra, ¡Gran error! Empece a espaciar la alimentación de los bebes "porque podrían mal acostumbrarse" según el consejo no pedido y eso provoco un descontrol total, que nos llevo de nuevo al hospital por una deshidratación severa y una baja de azúcar. A decir verdad fue una mala experiencia que gracias a Dios hoy es solo un mal recuerdo pero que me condujo a poner en riesgo a mis bebes.
Tener a los bebes anticipadamente no ha sido nada fácil, a decir verdad no tenia ni la menor idea de lo que implicaba tener mellizos y mucho menos el cuidado que requieren los mellizos prematuros, en pocas palabras valió madre si antes fui mama y si en el pasado saque adelante un bebe, todo es diferente y las necesidades, cuidados, conocimientos y dedicación son otra historia bastante diferente.
La lección aprendida es que todos pueden decirte que es lo que debes hacer y como lo debes hacer, pero solamente tu puedes decidir como madre como proceder con tus bebes de acuerdo a tu instinto maternal y las recomendaciones del medico. Si bien es cierto muchas veces hay familia y amigos que como muestra de su cariño desean con todo el corazón apoyar en momentos como estos, todo cambio sugerido por bueno que sea, debe evaluarse y si es posible consultarse con el medico antes de llevarlo a cabo. Los padres podemos ser cordiales, escuchar y aceptar sugerencias pero debemos recordar que estamos en nuestro derecho de decir NO y decidir sin pena de ofender a nadie como proceder con nuestros niños, adicional a esto es importante consultar con nuestro pediatra las dudas que surjan en el camino y cualquier cambio importante que notemos en nuestros bebes y esto debe ser todo el tiempo hasta que tengamos el alta o se nos haya indicado que están listos y fuertes.
Llevar una agenda con las notas de todo lo que hacemos en el día me ha servido mucho. En ella anoto las actividades de cada tres horas y puedo revisar los cambios en los bebes y las diferencias que pueden darse semana a semana.
Con mucho esfuerzo, desvelos y dedicación hemos logrado que nuestros mellizos se estabilicen, coman mas y suban de peso, he de decir que muchas veces me he sentido agobiada y muy cansada pero que al final el resultado ha valido la pena.






